Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de febrero de 2019

¡Vamos chicas!

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia



Voy a soltaros un rollo. Fijaos en la foto:


No, no son Homo neanderthalensis, son Homo sapiens sapiens, somos nosotros, hace unos añitos, viviendo en cavernas, pero exactamente nosotros. Y un poco antes la cosa todavía tenía peor pinta:


Si me preguntáis cuál es mi principal objetivo como profesor vuestro respondería que es el de ayudaros a llegar a ser la mejor persona que podáis ser. Y creo firmemente que una parte fundamental de ese objetivo es que os deis cuenta de que no somos más que unos estúpidos monos que hemos bajado hace cuatro días de los árboles... e inmediatamente os sintáis orgullosos de formar parte de esa pandilla de (lo voy a repetir) estúpidos monos que hemos bajado hace cuatro días de los árboles... pero hemos sido capaces de:

- inventar idiomas para comunicarnos y crear belleza con la literatura,

- inventar la música, el cine, la pintura, la escultura, la arquitectura... (vale, y los videojuegos),

- descubrir (poco a poco, en una tarea que no terminará nunca) cómo se creó y funciona el Universo en el que vivimos,

- darnos cuenta de que todas las moléculas que ahora mismo forman nuestros cuerpos, nuestras mesas, bolígrafos, pizarras, tizas... nuestros gatos y perros... fueron alguna vez polvo de una estrella (no es una metáfora: es en las estrellas en las que, a partir del elemento más simple, el hidrógeno, se van formando los elementos más pesados; todo el mundo que nos rodea, nosotros mismos, nuestra propia carne, fueron alguna vez polvo emergido del interior de una estrella), y ser capaces de investigar cómo de ese polvo ha podido surgir ese misterioso y maravilloso fenómeno que es la vida,

- y, por supuesto, descubrir/inventar/crear la fuente de mayor belleza de la Humanidad: ¡las matemáticas! Y si no os parecen hermosas, por lo menos que os quede claro que son indispensables para todos los puntos anteriores... ¡especialmente para los videojuegos!

Desgraciadamente ese camino de descubrimiento y belleza ha sido, y sigue siendo, mucho más difícil de transitar para una mitad de los seres humanos. Eduardo nos cuenta algunas cosas:


Así que hoy, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, quiero deciros a mis "científicas" favoritas que, con permiso de Maryam Mirzakhani, sois mis alumnas:

¡Muchas felicidades!

miércoles, 14 de noviembre de 2018

¿Sois tontos?

Espero que todos me contestéis como en un famoso anuncio:


Pero vamos a comprobarlo. Os hago dos preguntas:

1) Supongo que todos los sabéis: el IVA es un impuesto (un 21% para la mayoría de los productos que compramos). Por ejemplo, si algo cuesta 100 euros (sin IVA), a nosotros nos cobran 121 euros (100+21 euros de IVA). Va la pregunta: vamos al Media Markt en el día sin IVA porque queremos comprar un ordenador que el día anterior (con el 21% de IVA incluído) costaba 1000 euros:


2) (Basado en hechos reales). Queremos comprar un colchón y entramos en una tienda en cuyo escaparate hemos visto el siguiente cartel:


Nos atiende un amable dependiente que nos convence para comprar un colchón que inicialmente cuesta 1000 euros, y cuando nos disponemos a pagar nos dice:

Ahora le aplicamos el descuento: un 20% y se queda en 800 euros, y ahora otro 20% de descuento (de 800, que son 160 euros, y así hacemos el 40% total) y se queda en 640 euros, ¡una ganga! 

En ese momento:

lunes, 15 de octubre de 2018

Entrenador de monos

Hay una frase que me dedicáis de tiempo en tiempo: "David, ¿puedo hacerlo de esta otra forma? Es que así lo entiendo mejor que de la forma que nos dices tú".

Habitualmente, esa "otra forma" que "entendéis mejor", consiste en aplicar una regla, mientras que "la forma que os digo yo", suele ser reproducir el razonamiento que hay detrás de la misma.

Os hago una pregunta: ¿hay algo que entender al aplicar una regla, al seguir las instrucciones de una receta?

En matemáticas, la regla, la receta, es el resultado final al que se llega después de un razonamiento, y es muy cómoda desde un punto de vista práctico (la aplicas y ya está, consigues el resultado que querías), pero completamente inútil cuando se trata (y es de lo que se trata) de desarrollar vuestro cerebro y vuestra capacidad de razonamiento.

Dejadme poneros un ejemplo tonto: calentar un vaso de leche es muy fácil (Paso 1: se mete en el microondas, Paso 2: se pone el temporizador en un minuto y se le da a ON, Paso 3: cuando suena el timbre se saca el vaso del microondas). Insisto, ¿hay algo que entender para seguir las instrucciones y calentar un vaso de leche?

Pues bien, como vuestro profesor no tengo ningún interés en que sepáis calentar vasos de leche, quiero que entendáis lo que hay detrás: ¿qué es el calor? ¿por qué el microondas calienta la leche?

Tengo una respuesta que me sale sola cada vez que me decís la frase del principio (algunos ya me la habéis oído): yo no soy un entrenador de monos. Por dos motivos:

1) Porque sería una falta de respeto trataros como a monos, ya que sois infinitamente más inteligentes.

2) Porque me sentiría un profesor fracasado si os tratase como a monos, ya que ¡no tengo ni idea de cómo podría conseguir que le ganaseis al del vídeo! Menudo crack el chimpancé, seguro que se llama Gauss (pronto os contaré quién es Gauss).